miércoles, 26 de enero de 2011

Hasta que no se demuestre lo contrario

 Linchamiento mediático a un joven madrileño que resultó inocente

Sandra López Vilches. Fuenlabrada, 26 de enero de 2011 
Diego Pastrana es inocente; no mató a su hijastra. Los informativos se llenaron de titulares que negaban más una afirmación que una suposición: la culpabilidad de este joven de origen madrileño.
Éste había acompañado a su hijastra -Aitana, de tres años- a un centro de salud después de que la pequeña sufriera paradas cardiorrespiratorias. Al cabo de poco tiempo Aitana falleció y el informe del centro – aún sin realizarse la autopsia – declaraba que la niña tenía signos de haber sido maltratada, quemada y afirmaba que el padrastro había abusado sexualmente de ella.
Esta información tan jugosa para los gustos morbosos y sensacionalistas llevó al periodismo a escribir uno de sus capítulos más vergonzosos de los últimos años. No se respetó la presunción de inocencia ni el derecho a la intimidad: el rostro y el nombre de Diego Pastrana se hizo público. El  supuesto violador y asesino de Aitana tenía cara y se convirtió en un blanco fácil de amenazas de muerte, abucheos y un trato nefasto por parte de la policía. Y poco después, la  gran sorpresa. La niña había muerto por culpa de lesiones internas producidas por la caída de un columpio, las quemaduras eran una reacción alérgica y los indicios de las supuestas violaciones eran falsos.
Hubo disculpas por el linchamiento mediático que había sufrido este madrileño, y a la vez surgió una nueva incógnita “¿Cómo va a recuperar su vida normal después de todo este daño?” Lo que sí sabe el mismo protagonista de la historia es esto: lo irreversible de verdad es la muerte de la pequeña Aitana.

miércoles, 19 de enero de 2011

¡Sonría a la cámara!

Estados Unidos está desinteresado en ayudar a Palomares a limpiar los restos radiactivos

Sandra López Vilches. Madrid 19 de Enero de 2011
El mundo entero se convulsionó con la tragedia de los 33 mineros que quedaron atrapados en Chile. La historia acabó bien y los mismos protagonistas se jugaron una buena baza; a nadie se le pasó por alto la expectación mediática que siguió día a día a estos chilenos y ellos mismos se aseguraron una vida mejor al vender los correspondientes derechos para la creación de películas. Es en este contexto donde aparece EEUU  como héroe de Hollywood y presta, sin pensárselo dos veces, tecnología de la NASA para asegurar el final feliz.
Por el contrario, la sociedad internacional ha mirado a otro lado a medida que las cámaras también se olvidaban poco a poco de Haití. Y en ese olvido mediático que condena a la insignificancia se ha quedado varada Palomares.
En 1966 cuatro bombas atómicas cayeron en esta pedanía almeriense por culpa de un choque entre aviones provenientes de EEUU. Después de varios años de tranquilidad los habitantes de Palomares se llevaron las manos a la cabeza al conocer que los cuidados americanos habían sido irrisorios e insuficientes. Para más INRI, la organización Wikileaks ha evaporado la cortina de humo. Ahora sabemos que Washington se despreocupó de Palomares y que se niega a colaborar para limpiar el suelo contaminado, ayuda sin la cual sería imposible esta tarea.
Sólo hay ilusiones y futuros proyectos en esos terrenos. No hay espectáculos, monstruos mutados por la radiactividad ni imágenes de niños desconsolados. Tengamos fe en que baste con el sentido de la justicia, la responsabilidad y la honradez.

miércoles, 12 de enero de 2011

soberanos o marionetas

CNN+ en España es sustituido por el canal Gran Hermano 24 horas

“CNN+ se apaga para siempre”. Esta fue, simultáneamente, la última noticia y la despedida del extinto canal. Y así, con la cabeza bien alta, CNN+ cumplió con su prometido – no exento de cierto tono de protesta- de informar fiel e inmediatamente hasta su último momento. Este canal ha sufrido durante muchos años problemas de ingresos y solvencia pero de nada sirvió la subida de audiencia del último año de CNN+ en España. Las luchas y simbiosis entre titanes mediáticos se cobró una de las primeras víctimas, y la pieza que cayó del tablero fue la que abogaba por la información y la verdad intensiva. Aunque se plantea la creación de otro canal informativo 24 horas, Prisa asegura que no se podía mantener el canal CNN+. Pero si ya es suficientemente trágica esta pérdida, Prisa se coronó con otra medida que más bien parece una broma de mal gusto; sustituir a tal canal referente del periodismo y la educación por el de Gran Hermano 24 horas, un canal antagónico donde se premia al mal gusto, los insultos, lo censurable, lo mediocre. Obviamente en esta lucha de todo vale el jugoso premio es el alto porcentaje de audiencia. ¿El público es soberano o marioneta de lo que ve? Sería equivocado decir que fueron los mismos televidentes los que desde su trono del sofá eliminaron a CNN+ de forma democrática, pero sí que el porcentaje de audiencia es utilizado y manipulado como única medida para garantizar lo que vale, y así se ostenta sin pudor en las promociones de las cadenas. Medida que no parece tener lugar en un tiempo donde la pluralidad de canales exigen cada vez más políticas que se centren en distintos nichos de mercados y en el long-tail.