jueves, 7 de abril de 2011

Futuro incierto

Fuenlabrada, 07/07/11 La carrera puede ser un lecho de rosas hasta que la vocación se mezcla con el mundo profesional. Muchos becarios hablarán sobre la gratificación de trabajar y ser reconocido en un medio; otros protestarán contra un horario duro o un sueldo demasiado bajo. No dormir o ser “explotado” puede ser suficiente sueldo si hay un fin, un futuro, unas ganas de progresar.
Pero el becario está jugando otro papel en las empresas; contratarles supone un ahorro de dinero y son fácilmente reemplazables por cualquier otro becario. Propicia una formación en lo mejor de los casos, sí, pero este abuso está eliminando numerosos puestos de trabajo.
En medio de esta situación de crisis y expedientes de regulación de empleo, se tiran piedras sobre nuestro mismo tejado y se pone trabas a futuro de profesionales potenciales.
No obstante, la demanda de becarios también es cada vez menor y a su vez, la formación dentro de la profesión. El utilizar estudiantes en prácticas para abaratar costes es un ejemplo más de tácticas – tanto en los medios como en otra empresa en España- que trata de solventar la crisis con un salvavidas efímero, inútil.
Sólo queda un camino duro y lleno de sacrificios para el estudiante que quiere estabilizarse en esta profesión. La paciencia y la dedicación serán las herramientas para que esta generación consiga levantar esta situación; una situación de crisis mundial pero a la que todos hemos contribuido.  

martes, 5 de abril de 2011

Sobrevivir en Internet

Fuenlabrada, 05/04/11 Si  hay dos cosas que han caracterizado internet  en estos últimos años ha sido el enorme flujo libre de información y el contenido gratuito como reclamo del público.  Pero lo que resulta innegable es que ahí se encuentra el futuro de las empresas.
Un medio informativo no deja de ser un negocio, y como tal, buscará una forma de financiación. La nueva frontera es Internet, un espacio donde la publicidad,  como generadora de ingresos, va dejando paso a las suscripciones y otros sistemas de pago en ciertas publicaciones como ahora The New York Times.
Cabe señalar diferencias entre los diarios en Internet y los impresos. Si esta segunda sólo tiene la vida útil de un día, el contenido de la digital puede utilizarse como archivo y como enlace a otras informaciones. Además, una página web posibilitará una mayor o menor bilateralidad con los lectores, y éstos participarán o se intercambiarán noticias.
Por ello, es difícil predecir hasta qué punto puede ser perjudicial para este tipo de publicaciones que se restrinja su contenido en la web. Y aunque  ya va desapareciendo esa fobia a gastar dinero en Internet, los que pagarán serán más o menos el mismo sector; los lectores fieles.  En el caso de The New York Times, éste tiene tal renombre que podrá apoyarse en este público, además de tener un contenido limitado gratuito.
No todos contarán con esa suerte y recaudar ingresos directamente de parte de sus lectores se convierte en una apuesta nefasta. Queda mucho por hablar de los negocios en Internet y de la gran masa de público joven – no tan pudiente-, donde se encontrará la clave del futuro de los medios.

lunes, 28 de marzo de 2011

Entre algodones

28 de marzo de 2011. Algún sociólogo señaló en su día la mediocridad de las noticias en televisión; dependen demasiado de la imagen, tanto, que si no hay video no hay noticia. Y al revés; si hay video hay noticia. En España disfrutamos de imágenes innecesarias para ilustrar la información, como la de un cuerpo de vaca pudriéndose durante largos e insoportables segundos.

Sorprende que en la otra punta del mundo la reacción de los medios de comunicación sea diferente. Lejos de dejarse llevar por el pánico y la morbosidad, Japón tardó en abandonar su calmada perspectiva. De hecho, el país nipón concedió una nota medianamente baja en la escala INES (calificación mediante la cual se mide el peligro de un accidente nuclear) al desastre de Fukushima.
Este optimismo pudo contagiar al pueblo japonés de una actitud envidiable frente a la catástrofe, pero también es criticado por una comunidad internacional cada vez más temerosa y especulativa. Se duda que el país del Sol Naciente brinde al mundo toda la información que tiene a su disposición. Empero, la cadena japonesa NHK no ha tenido más remedio que bajar la cabeza y reconocer que el posible desastre nuclear puede superar al de Chernóbil.
El pueblo japonés no cesa en denunciar este flujo de comunicación turbio y confuso. Y aunque los medios japoneses evitaron un posible estado de histeria y terror entre sus espectadores, no deja de ser reprochable que para este fin se recurriera a la desinformación y la ambigüedad, y no a un periodismo serio.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Amenaza continua

Fuenlabrada, 23/03/2011 Un fuerte sentimiento de deber y lealtad. Esto es lo que mueve a centenas de operarios de la central de Fukushima a perder la salud o la vida para garantizar la seguridad de su país. Muchos han caído enfermos, y no pocos muertos; los trajes especiales no protegen de todas las partículas peligrosas y los trabajadores han sobrepasado con creces el nivel de exposición mínimo para no padecer cáncer.
Esto es un ejemplo más de la deuda que tiene la energía nuclear con el país nipón. Muchos japoneses padecieron pánico a la radiactividad desde la caída de las bombas atómicas, pero este hecho no evitó la construcción de numerosas centrales nucleares por todo el país. Con las cartas sobre la mesa, no se deja de cuestionar el por qué de estas construcciones en un país con tantos seísmos, e incluso se augura el final de la energía nuclear en Japón.
La situación en Fukushima ha conmocionado todo el mundo, y si bien los habitantes del país del Sol Naciente invocan el recuerdo de Nagashaki e Iroshima, en otros lugares vuelve a aparecer el fantasma de Chernóbil. Y todos vuelven a tener consciencia del problema; la Unión Europea promete revisar todas las centrales nucleares de los países miembros, China pausa construcciones de centrales, Alemania cierra plantas atómicas…
Chernóbil, Three Mile Island, Fukushima… Y en cada accidente o desastre el mundo parece despertarse y concienciarse de nuevo con la problemática nuclear. La amenaza siempre ha existido pero sigue cobrándose víctimas. ¿Cuántos desastres más necesitamos para empezar a tomarnos la seguridad en serio?

domingo, 13 de marzo de 2011

De estatutos y periodistas

En el Estatuto del periodista profesional confluyen unos derechos y obligaciones que, como tal, estos últimos no quedan exentos de sus amonestaciones; como por ejemplo, la retirada parcial del carné que acredita la profesión periodística. Corrieron numerosos ríos de tinta desde la primera propuesta del estatuto; según muchos profesionales, este documento minaría la libertad del ejercicio periodístico.
 Pongamos como referencia algo a lo que se tiene que enfrentar el periodista día a día: transmitir una información lo más objetiva posible. Podrá hacerse una idea de cuál complejo es el trabajo del comunicador. No es una profesión que admita fácilmente las barreras a su ejercicio, aunque su responsabilidad es inmensa: se puede cambiar el mundo con una foto; pero unas irresponsables líneas hundirán el honor de una persona para toda su vida. Será necesario, por tanto, que el periodismo conlleve unos límites de acuerdo con el derecho y que se asegure una actividad veraz y responsable. Paradójicamente, para esta finalidad muchas veces no se trata de restricciones sino de garantizar que el periodista acceda más fácilmente a una información fiable y que pueda publicar su trabajo con libertad.
Por eso mismo, este estatuto promete que los periodistas acreditados como tales puedan desempeñar sus obligaciones con independencia y garantías. Pero queda como asignatura pendiente que estas bonitas intenciones puedan llevarse a la práctica sin que la censura de los propios medios o los intereses económicos y políticos primen sobre el derecho de información.

lunes, 14 de febrero de 2011

Sólo hay un camino

 Sandra López Vilches, Madrid 14/02/11
La lucha contra el terrorismo no admite medias tintas y la erradicación de ETA sólo conoce un camino: dureza, compromiso y firmeza. Seguramente el fin o la debilidad de la banda terrorista sea tan evidente que necesitan echar mano de estrategias tan pobres como el anuncio de una tregua ininteligible o esta nueva trampa de Batasuna para presenciarse en las elecciones.  
El renacimiento de la izquierda abertzale en Sortu es tan turbio que cuesta creer que se haya generado tal debate político en vez de exigir al brazo político de ETA lo que está reclamando la sociedad; que ellos exijan la extinción de la banda terrorista y que pidan perdón a las víctimas.
Y Sortu habló sin decir nada: sus representantes callan, titubean o se ponen nerviosos cuando se les pregunta por estas cuestiones. Cuestiones infranqueables si de verdad se aboga por el rechazo a la violencia, como tan bien escriben en sus estatutos. A Batasuna no le vale con desvincularse de la banda terrorista –cuando en realidad no son dos identidades distintas-, a su espalda va cargado de un pasado tan vergonzoso como sórdido. Lo único que debemos esperar de Batasuna es que pague su deuda con todos, no que se presente a las elecciones.
No hay que dejarse engañar; Sortu no es un éxito antiterrorista como muchos creen – o quieren creer; Aunque sea cierta su total renuncia a la violencia, aún existen muchos otros caminos para ayudar al terrorismo directa o indirectamente: como el apoyo o  la indiferencia…

lunes, 7 de febrero de 2011

UN NUEVO RUMBO

Hace ya casi dos meses, un joven tunecino se inmoló después de que la policía le arrebatase su humilde negocio. Su muerte fue un grito de desesperación, de protesta, una llamada de atención hacia la realidad de su país. Su muerte es el inicio de la mecha y la explosión está sacudiendo el mundo entero.
Es el momento de escribir un nuevo capítulo de la Historia y los autores deben ser los mismos ciudadanos; un cambio por y desde el pueblo. Y es que no puede ser de otra manera: un sistema liberal, democrático y justo obliga a los que están en la cima a desprenderse de sus privilegios y a supeditarse a la voluntad de la soberanía. No es momento de bajar la guardia y países como Marruecos no deben dejar que la burocracia sea la que controle su camino hacia la democracia para perderse entre trámites y medias tintas.  El cambio es inevitable pero el rumbo es incierto; no son tiempos fáciles y la revolución se cobra víctimas mortales y destrozos económicos. La Historia es imparable y todavía no sé sabe hasta que punto la mecha que ánima a la libertad y la democracia seguirá encendida.
En esta nube de desconcierto se sumerge el norte de África y el mundo occidental no puede más que mirar expectantes como transcurre todo. Europa, manantial de ideas y prototipo de la democracia, se hunde entre la corrupción y la indiferencia de su cada vez más menguante número de votantes. Y si estos países del norte de África consiguen su tan deseada democracia, su espíritu podría contagiar a todo el mundo, refrescando los valores y eliminando la empatía con la que nos enfrentamos a las urnas.