Sandra López Vilches, Madrid 14/02/11
La lucha contra el terrorismo no admite medias tintas y la erradicación de ETA sólo conoce un camino: dureza, compromiso y firmeza. Seguramente el fin o la debilidad de la banda terrorista sea tan evidente que necesitan echar mano de estrategias tan pobres como el anuncio de una tregua ininteligible o esta nueva trampa de Batasuna para presenciarse en las elecciones.
El renacimiento de la izquierda abertzale en Sortu es tan turbio que cuesta creer que se haya generado tal debate político en vez de exigir al brazo político de ETA lo que está reclamando la sociedad; que ellos exijan la extinción de la banda terrorista y que pidan perdón a las víctimas.
Y Sortu habló sin decir nada: sus representantes callan, titubean o se ponen nerviosos cuando se les pregunta por estas cuestiones. Cuestiones infranqueables si de verdad se aboga por el rechazo a la violencia, como tan bien escriben en sus estatutos. A Batasuna no le vale con desvincularse de la banda terrorista –cuando en realidad no son dos identidades distintas-, a su espalda va cargado de un pasado tan vergonzoso como sórdido. Lo único que debemos esperar de Batasuna es que pague su deuda con todos, no que se presente a las elecciones.
No hay que dejarse engañar; Sortu no es un éxito antiterrorista como muchos creen – o quieren creer; Aunque sea cierta su total renuncia a la violencia, aún existen muchos otros caminos para ayudar al terrorismo directa o indirectamente: como el apoyo o la indiferencia…
No hay comentarios:
Publicar un comentario